Saturday, April 26, 2014

BATMAN: YEAR ONE



BATMAN: YEAR ONE


La mitología actual que posee el Señor de la Noche, la de un personaje oscuro y reprimido, con una psicología compleja que busca librarse de sus culpas golpeando traficantes y psicopatas con una máscara con orejas de murciélago y con la cual se basaran Tim Burton y Christopher Nolan en sus adaptaciones cinematográficas, se apoya en cinco obras fundamentales: “Return Of The Dark Knight” de Frank Miller, “The Long Halloween” de Jeph Loeb y Tim Sale, “The Killing Joke” de Alan Moore y Brian Bolland, “The Arkham Asylum” de Grant Morrison, y “Batman: Year One”, de Frank Miller y David Mazzucchelli, esta última quizás la más importante de las cinco mencionadas, ya que en ella se explica el origen de Batman y las causas que lo motivan a salir de noche vestido como roedor con alas.




Corría el año 1987. El universo DC estaba sujeto a lo publicado dos años antes en “Crisis In The Infinite Earths”, una serie que destruyó la antigua continuidad para dar paso a otra nueva, donde a los personajes se les ambientaba en nuestros tiempos y donde se replanteaba el origen de todos ellos. Las series comenzaban de nuevo y los orígenes y las génesis se explicaban una vez más. Es en este contexto donde Frank Miller y David Mazzucchelli fueron escogidos no sólo para explicar el origen de Batman, sino que también para narrar los primeros encuentros entre el encapotado y el Teniente Gordon (aún no era Comisionado), el origen de Catwoman y las primeras apariciones de Bruce Wayne actuando como un excéntrico filántropo playboy para así desviar la atención y para que de esta manera nadie sospechara que en realidad él era Batman.


La historia se sitúa en una Gotham City oscura, fría y desesperanzadora. La policía está tan corrupta como los medios de comunicación y todo gira en torno al dinero: la mafia organiza fiestas donde es común ver asistiendo al alcalde de la ciudad, a altas autoridades y miembros de la policía. A esta ciudad llegan por separados dos personas distintas pero con un mismo fín: Bruce Wayne regresa de sus viajes a través del mundo aprendiendo técnicas para combatir el mal, y James Gordon, un teniente que es asignado a la policía de Gotham City justamente para combatir también el mal. Claro que uno lo hará a cara descubierta (en el caso de Gordon) y otro lo intentará con métodos pocos convencionales para que no le identifiquen (en el caso de Wayne). El camino de ambos comienza a cruzarse cuando Gordon, al darse cuenta de lo corrupta que están las raíces de la ciudad, no cede ante las presiones de sus superiores de aceptar coimas o de tapar las corrupciones de sus compañeros. A raíz de esto comienza a ser amenazado por sus propios compañeros policías en conjunto con la mafia. Los mismos tipos que comienzan a ser acechados por un extraño vigilante nocturno disfrazado de murciélago: Batman. Ambos se dan cuenta que tienen un enemigo y una causa en común que es la de limpiar a Gotham City de la corrupción, y por lo mismo comienzan una alianza que perdurará por siempre.


El guión es de Frank Miller y se nota, porque a ratos la historia se transforma en un thriller policial digno de los géneros del cine de la década del ´40, con persecuciones en automóviles, diálogos en primera persona y una violencia elegante y sofisticada pero a la vez muy sangrienta y masoquista, conceptos que además Miller aplicaría más tarde en su obra “Sin City” y con la cual tendría tanto éxito que llegaría a hacer una película sobre ella. Los dibujos de Mazzucchelli son excelentes debido a que los rasgos de los personajes son muy reales y además porque no exagera los atributos de los superhéroes: A Batman no lo dibuja con grandes músculos y con una tecnología espectacular. Lo hace más bien un poco debilucho, sin tanto músculo para darnos a entender que el traje de Batman es de tela, lejos de lo que desarrollaría más tarde. Es decir, nos muestra a personas reales situadas en un contexto que pretende ser real, con personas que parecen ser normales y en una ciudad fría y triste que también aporta con lo suyo al pretender mostrar una experiencia lo más apegada a la realidad posible. Los colores de Richmond Lewis no se quedan atrás: Lo que manda son los tonos grises, fríos, como si pretendiera situarnos en una historia de otoño o invierno. La sangre nunca la colorea de color rojo, sino que utiliza tonos más oscuros, las armas también como si estuvieran oxidadas, la ciudad la colorea de tal manera que se ve una ciudad decadente y triste, lista para desaparecer y para nacer de nuevo. En resumen, un trabajo impecable que hace que te atrases en cada viñeta que lees para poder apreciar los dibujos y los colores en su máxima expresión.

En “Batman: Year One” se explica porqué Bruce Wayne escoge la imagen de un murciélago para construir su mitología, se explica el origen de Catwoman y la causa de su odio hacia Batman y también se explica la relación entre James Gordon y su esposa. La importancia de esta historia radica en que a partir de ésta se comenzarían a escribir todas las historias a futuro. De hecho, muchos códigos y conceptos de esta historia serían tomadas por Christopher Nolan para aplicarlas en “Batman Begins”, una película que, en lo personal, considero que es la adaptación cinematográfica más fiel al hombre murciélago ya que muestra a un Batman más apegado al cómic, mientras que el Batman de Tim Burton era más bien una adaptación a esas eternas historias de hadas madrinas a las que nos tiene acostumbrado Burton. A ese Batman lo podríamos reemplazar perfectamente por un Joven Manos de Tijeras o por un Jack Skellington. Es por esto que, para aquellos que recién comienzan en el mundo de los cómics y que aún no leen nada sobre Batman, “Year One” es un excelente libro para comenzar a conocer al encapotado nocturno.

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