Saturday, April 26, 2008

CAVALERA CONSPIRACY:

Y continúa la teleserie Cavalera. Esta vez los hermanos Igor y Max hacen las pases, vuelven a ser buenos hermanos y arman una banda llamada Cavalera Conspiracy (que originalmente se iba a llamar Inflikted, pero que por problemas legales deciden no utilizar aquel nombre). Personalmente considero que no es el mejor de los nombres para una banda que tiene por integrantes a dos de los más influyentes e importantes músicos del rock pesado. Casi diría que es un poco infantil. Pero bueno, lo que importa aquí es la música y creo que, a la larga, el nombre va a dar lo mismo y se va a posicionar como una banda bastante power.

Imagen de Sepultura cuando eran terrible pollitos.

Para aquellos que no sepan de la teleserie Cavalera, les cuento: Estos hermanitos, cuando tenían 16 o 17 años, y sin saber tocar ningún instrumento, forman junto a Andreas Kisser y Paulo Jr., una banda de thrash-death metal llamada Sepultura, donde la temática de las letras y la estética eran completamente satánicas. Luego, a medida que iban creciendo, les comenzó a ir bastante bien, debido a que en Europa y Estados Unidos llamaba la atención que una banda brasileña hiciera metal (recordemos que en esos lados todo lo que sea latino es exótico y bien consumido, y más aún si su manager era soviético… jaja). Cuando se radican en Estados Unidos, comienzan a hacer sus discos más importantes, entre los que se encuentra “Chaos A. D.”, un disco donde las letras no hablan de satanismo si no de guerras y plagas que azotan a la humanidad, un disco que además que redefiniría el sonido del metal (presagio de lo que más adelante llegaría con Fear Factory y Korn). Luego llegaría su disco más comercial, “Roots”, donde las letras ya pasan a ser distintas y donde se rescatan los sonidos más primitivos, de raíces indígenas.

Etapa en la que Sepultura estaba en la cúspide. Llegan a tocar a lugares antes inalcanzables, como la unión Soviética.


Naibomb era el proyecto alternativo que tenían los hermanos Cavalera, mientras tocaban con Sepultura, junto con Dino Cazares y otras "estrellas" del metal. Un presagio de lo que más tarde llegaría con Cavalera Conspiracy.

Aquí comienzan los problemas porque Max, y su señora Gloria, manager de entonces, comienzan a tomar decisiones que el resto de la banda condena. Max y Gloria son de la idea de estar siempre creando sonidos nuevos y de aliarse con gente como Chino Moreno (Deftones), Jonathan Davis (Korn) y Fred Durst (Limp Bizkit), ya que consideran que el metal, a esas alturas, está muerto. El resto de la banda es más de la idea de seguir componiendo temas de la vieja escuela, temas con lo que se hicieron conocidos. Esto trae roces en las relaciones y comienzan a distanciarse, sobretodo Max y su hermano Igor, ya que cada uno se encuentra en bandos contrarios. Todo colapsa cuando en un festival en Estocolmo, Max Cavalera se entera de la muerte de su hijastro en una de las favelas en Brasil, minutos antes de salir al escenario. Esto lo afecta y decide no salir a tocar, sin embargo el resto de la banda no está de acuerdo con esta decisión y deciden salir a tocar con o sin Max. Esto fue la gota que rebalsa el vaso y Max decide renunciar a la banda, junto con su señora Gloria, noticia que remece el ambiente metalero.

Etapa del disco "Arise". Los roces comienzan a llegar en la etapa entre los discos "Chaos A. d" y "Roots".

Los años siguientes son de creación para todos. Sepultura, sin Max y con un lamentable vocalista de raza negra (definitivamente dedíquense a componer hip-hop), saca al mercado una serie de discos que lo único que demuestran es la caída, cada vez más en picada, de la banda. Sin Max, los fans comienzan a desilusionarse y comienzan a abandonar a la banda, mientras que el resto de los integrantes trata de hacer lo mejor por sacar buenos discos. Sin embargo, la crítica y los fans los destrozan al catalogarlos de no ser ni siquiera la sombra de lo que alguna vez representó Sepultura. De hecho, a finales del 2005 no renuevan contrato con su sello, y por primera vez desde que eran jóvenes, deciden recomenzar desde abajo, tocando en lugares pequeños como pubs, dejando de lado los otroras monumentales estadios, escenarios que llenaban fácilmente con treinta mil personas. Mientras tanto, Max (ya sin nadie que pueda limitarlo) hace todo lo que no pudo hacer en Sepultura. Crea la banda Soulfly, donde los temas son una mezcla de todos los sonidos imaginables, desde hip-hop y R&B hasta el death metal y el grincore. Toca en festivales como el OzzFest o el Ring MTV. Las letras comienzan a tener temáticas religiosas y espirituales, creando un gran signo de interrogación en las personas que escuchaban a Sepultura y que acostumbraban verlo como un tipo satánico. Max explica su espiritualidad diciendo que no está contra Cristo ni contra los profetas, sino que contra las religiones, y compara a Jesús con Bob Marley y otros estandartes de la música, diciendo que Cristo era un verdadero punk de la época, siendo que iba contra todas las reglas. En el tiempo que pasó esto, nunca hubo un acercamiento entre los antiguos integrantes de Sepultura.


Etapa del "Chaos A. D.", el disco que les abriría las puertas del mainstream.

Así fue como, mientras Max construía su éxito con esfuerzo y trabajo, y Sepultura caía cada vez más bajo en el pozo de la mediocridad con discos cada vez más malos, Igor (hermano de Max y baterista de Sepultura) choquea con una noticia: Decide renunciar y alejarse de Sepultura por diferencias irreconciliables con la banda, motivo similar por el que se fue Max. Al parecer la sangre pudo más e Igor explica que su salida es porque ya no encuentra motivante tocar en una banda donde los integrantes lo hacen para ganar plata derechamente y no para dejar una huella en el mundo de la música. Esto molesta al resto de los integrantes, que ni siquiera le piden que recapacite sobre su decisión. Así es como, sin que nadie supiera, Igor comienza a contactarse secretamente con su hermano Max. Se reúnen y conversan sobre lo sucedido hace una década atrás, de lo que pudieron haber experimentado y de las experiencias que vivió cada uno por separado.


Una de las primeras imágenes de Soulfy. Aquí vemos la primera formación de la banda. Max Cavalera ya había renunciado a Sepultura, con quiénes, hasta el día de hoy y exceptuando a su hermano Igor, jamás ha vuelto a tener contacto.

De esta manera, no pasa ni un mes y ambos deciden volver a tocar juntos, armar una banda y rememorar los viejos tiempos. Max deja botada las grabaciones del sexto disco de Soulfly para comenzar a componer rápidamente los temas para la nueva banda. La noticia comienza como un rumor, y cuando finalmente los hermanos confirman estar juntos para tocar nuevamente, las expectativas comienzan a elevarse a niveles altísimos. Todo el mundo espera (e imaginan) como será el nuevo sonido de los Cavalera. ¿Será como el Sepultura de los ochenta, aquel duro y satánico?... ¿Será como el Sepultura de los noventa, aquel industrial y más comercial?... ¿Será como una mezcla entre el Sepultura sin Max y Soulfly, o sea, con un sonido más aggrometal con pequeñas pinceladas Hardcore?.... Bueno, el disco salió, lo compré, lo escuché y recién ahora podré comentar sobre el asunto en cuestión.


Formación de Sepultura sin Max, con la cual Sepultura comenzó a declinar.


Mientras que esta formación de Soulfly comenzó a empinar.

El primer disco de Cavalera Conspiracy (del mismo nombre) es una bomba. Comienza acelerado y de ahí no para hasta que termina el disco. El sonido parece ser más básico que todo lo creado anteriormente por ambos. Yo creo que se debe a la rapidez con la que crearon los temas y los grabaron. Además que se nota que Max e Igor lo están pasando bien, así que para qué apurar las cosas y crear temas tan existencialistas que buscan un lugar en la historia de la música. Obviamente, cada tema tiene un punteo (y los medios punteos… o sea, quedai vuelto loco), pero pareciera que los temas son menos elaborados. Esto convierte a Cavalera Conspiracy en una banda de sonido más Hardcore metal que metal más puro, ya que los temas son pesaditos, pero no saturados, como sí lo son por ejemplo los de Morbid Angel o Six Feet Under. El sonido recuerda un poco el “Arise” y las letras son cercanas al “Chaos A. D.”, porque habla de las guerras en Medio Oriente (clara alusión a la invasión de Estados Unidos a Irak), habla del pensamiento de los soldados a la hora de matar, habla sobre la necesidad de la violencia, habla de drogas, caos, descontrol y todas esas “cosas bonitas” a las que siempre nos tenía acostumbrado Max. Pasar de letras espirituales en Soulfly, a letras más pesimistas y apocalípticas en Cavalera Conspiracy, hace que me recuerde el Max de la época del “Arise” y “Chaos A. D.”, a pesar de que algo de eso había en “Dark Ages”, el último disco que Max alcanzó a hacer con Soulfly.

Una de las últimas formaciones de Soulfly, período en el cual Sepultura no renueva contrato con su sello y cae cada vez más bajo.

En la banda Max Cavalera sigue haciendo lo que sabe hacer. Su voz ya es característica y reconocible ya sea en Sepultura, Nailbomb, Soulfly o donde sea. A la guitarra le saca sonidos similares a una alarma, pero siempre en distintos tonos. Lo hizo en Sepultura y también en Soulfly. Y en este disco también lo hace, sobretodo en el tema Sanctuary. Y ese sonido de alarma que le saca a la guitarra siempre denota caos, desorden, como que algo se ha salido de control (como “Chaos A. D.”). Y esta percepción de alarma va acompañada de letras desalentadoras y desesperanzadoras. Sus letras llaman a no creer en la sociedad, en el sistema, en los emos (en clara alusión a la moda que todos conocemos), en los enemigos, etc. Y la persona que se autodenominaba profeta en los discos de Soulfly (a veces terrorista, pero sólo al principio), ahora se denomina como el salvador de la humanidad, al decir en una letra que es la cura al fuego del Apocalipsis. Este Max le gusta sentirse poderoso al parecer.


Formación actual de Sepultura, sin Igor quién ya había renunciado a la banda para luego reconciliarse con su hermano y formar Cavalera Conspiracy.

Igor Cavalera vendría a ser el otro pilar de la banda. Me tinca, no se porqué, que el cincuenta por ciento de los temas debió haber pasado por el visto bueno de Igor. Creo que en más de alguna ocasión Max llegó con un tema y le dijo a Igor: “Hagamos esto”, e Igor le dijo: “Weon, esto no es Soulfly, hagámoslo a mi modo”. Porque se nota demasiado la influencia de Igor en algunos temas. Esto está bien, porque claro, la banda es de ambos, y también es un detalle entretenido, porque ahora Max no puede armar y deshacer como lo hacía en Soulfly. Hay temas del disco donde claramente Igor era el que mandaba en los tiempos, porque hay momentos en que la batería es amo y señor de algunos tracks. Y cómo se nota que la batería era una de los puntos bajos de Soulfly, sin desmerecer a Joe Nuñez que igual es seco, pero que se nota que es de conservatorio, en cambio Igor, que aprendió a tocar solo, tiene otro aire. Es un monstruo, y en este disco recupera la mística que tenía en la antigua Sepultura, mística que los transformó en uno de los mejores bateros, o mejor dicho, en uno de los bateros más chacales de todos los tiempos.


Primer disco de Cavalera Conspiracy... filete, filete.

El resto de los integrantes tampoco destiñen en la banda. Marc Rizzo (quién viene de acompañar a Max de Soulfly) hace lo suyo con las guitarra rítmicas y con los punteos, similares a los que se hacían en Sepultura, lo que me hace pensar que en el fondo los compone Max. Joe Duplantier acompaña en el bajo, pero la verdad la verdad, siendo bien sinceros, el bajo importa un carajo al lado de dos monstruos como lo son Max e Igor, y la guitarra principal de Rizzo, quién también tiene su historia. No olvidemos que por largo tiempo acompañó a Dave Mustaine en sus andanzas de Megadeth, y que luego, al retirarse y dedicarse sólo a la producción de discos y al descubrimiento de bandas, sólo volvió a tomar la guitarra para grabar y tocar en vivo sólo porque Max Cavalera se lo pidió en persona. Su primera aparición fue en el “Prophecy” de Soulfly, y de ahí no lo abandonó más.


Primeras imágenes de los hermanos Cavalera reconciliados.

La gráfica del disco la encuentro bastante buena, muy acorde a la banda. Trae imágenes y elementos que recuerdan el abuso de los soldados estadounidenses a prisioneros irakies en el prisión de Abu Ghraib. Si bien la temática de la gráfica no es muy agradable o muy bonita en sí, sí lo es estéticamente si es que el tema no lo tomamos muy en serio. El logo de la banda, si bien me costaba digerirlo en un principio, finalmente me terminó por convencer, lo que a la vez me hizo dar cuenta de que está de moda voltear una tipografía al momento de crear un isotipo. Cecilia Bolocco hizo lo mismo con su línea de ropa. Un ejemplo bastante estúpido que me permití hacer porque el blog es mío y hago lo que quiero en él… jajajaja…


Formación de Cavalera Conspiracy que graba el disco y que actualmente se encuentra de gira.

Hierba mala nunca muere... y esto está recién comenzando.

En resumen, Cavalera Conspiracy es una banda Hardcore metal que recuerda mucho al Sepultura del “Arise” y del “Chaos A. D.”. Si bien, tampoco le llega a los talones, también es verdad que están recién comenzando. Y sinceramente, después de este primer disco, ¿Alguien realmente va a querer que se vuelva a reunir Sepultura cuando la mente y el corazón que la hacía funcionar se encuentran juntos en Cavalera Conspiracy?. A mí, por lo menos, me importa un carajo que se reúna Sepultarro. Si ya era feliz con Soulfly, ahora al menos puedo decir que puedo morir tranquilo con Cavalera Conspiracy. Del uno al siete, al disco le pongo un seis. Y me quedo feliz pensando que esto está recién comenzando.



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