Monday, January 14, 2008

EL CAZADOR DE AVENTURAS:

Cuando me preguntan cuál de los cómics trasandinos que he leído me ha gustado más, siempre contesto sin pensarlo dos veces: El Cazador de Aventuras (o también conocido como “El Caza”). Con esta respuesta no quiero decir que “El Caza” sea el mejor cómic argentino de la historia, no. Simplemente quiero decir que es uno de los que más me ha gustado. Obviamente ha habido cómics argentinos mucho más importantes y mucho mejores que “El Caza”. Por ejemplo, “Gilgamesh”, el hombre inmortal. O “Nippur de Lagash”, el solitario aventurero de otras tierras. O “Mi Novia Y Yo”, una excelente comedia, donde se muestra la relación entre un tipo, su novia y su suegro. Y para qué hablar de Mafalda, Patoruzito, etc, etc, etc.


Pero sin negar la importancia y la herencia de todos estos cómics, a mí me gusta “El Caza”, porque precisamente no entra en ninguna de estas categorías. “El Caza” es hijo de nuestra sociedad post-modernista. Es hijo de lo que nos muestran los medios de comunicación todos los días. Es hijo de los colapsos políticos y económicos de Argentina. Es hijo de la violencia, hijo de la ironía, de la irreverencia, del racismo, la xenofobia. Es hijo de la sociedad que heredamos de nuestros padres. Es hijo de todo lo malo que nos rodea. Y a pesar de que toda esta descripción que suena tan fuerte e impactante, el humor sin límites del Caza transforma todos estos conceptos en algo muy chistoso y muy empatico. De pronto te ríes del racismo que presenta el cómic. Te ríes de la desgracia ajena. Y aunque sabes que eso está mal, al final terminas por aceptarlo y te ríes junto al Caza de todo lo incorrecto.

Pero antes que El Caza representara todo lo malo y vil de la sociedad, en sus inicios el personaje poco y nada tenía que ver con El Caza que conocemos hoy. De hecho, el cómic se divide en cuatro etapas, donde podemos apreciar el desarrollo que va teniendo el cómic desde sus inicios hasta las últimas publicaciones que alcanzaron a ver la luz.

ETAPA 1 (1990 – 1991): En 1990, El Cazador ve la luz por primera vez. Creado por Jorge Pereira, quién se encargaba del guión y de los dibujos, El Cazador que nos presentan no tiene nada que ver con el que conocemos hoy. En un principio, el alter ego del Caza era Robert Howard, un científico de la NASA que después de una tragedia en la que muere su familia, se transforma en un superhéroe que lucha contra el mal. Su traje era similar al del Capitán América: tenía una estrella en la frente y el tipo de narración de los cómics tenía una clara influencia al cómic estadounidense que se hacía en esa época. Claramente Frank Miller y su obra “The Dark Night Returns” era una de las influencias más reconocibles en el cómic. Su primera aparición fue en un fanzine llamado “Arkham”, y luego comenzó a editarse en otras publicaciones como “Reo” y “Cómic Magazine”. Finalmente, el creador decide que era la oportunidad de sacar a la venta un cómic totalmente dedicado al personaje.





ETAPA 2 (1992 – 1994): Publicado por Ediciones La Urraca, en este período el Cazador comienza a tener los primeros cambios. La estrella que tenía en su frente desaparece, dando paso a una cruz invertida, un claro símbolo del satanismo. Comienza a verse que el personaje se adorna con medallas con forma de la Cruz de Hierro, símbolo máximo con el que condecoraban a los héroes de guerra nazis en la Segunda Guerra Mundial. Además, el cambio más fuerte es que el personaje ya no es Robert Howard, si no que de la noche a la mañana el personaje es argentino, lleno de modismos y acentos de ese país, sin que se explicara nada al respecto. Comienzan a introducirse los primeros conceptos que lo hacen conocido, como por ejemplo referencias al rock (de pronto las paredes se ven rayados con graffitis alusivos a bandas de rock de la época), referencias al cine B (comienzan a aparecer zombies en algunos números), referencias a la TV argentina (sale el Caza pegándole a personajes que tienen extraña similitud con Tinelli) y referencias al sexo, fútbol y al racismo (salen muros rayados con la esvástica nazi). Poco a poco el personaje comienza a ponerse irreverente, grosero y estúpido. Los cómics aún se mantienen en blanco y negro y la periodicidad es bien inestable. Esto no juega tanto en contra, porque los creadores se ríen de ellos mismos y siempre ponen bromas al respecto. Jorge comienza a hacerse acompañar de otros artistas como Ariel Olivetti, Claudio Ramírez y Mauro Cascioli. Finalmente la serie termina en 1994, pero al contrario de lo que uno podría pensar, la serie no concluye aquí.

ETAPA 3 (1995 – 1999): Y aquí comienza mi etapa favorita del Caza. Llega al máximo desarrollo (o decadencia, depende de cómo se le quiera mirar). En esta etapa el Cazador toca fondo, donde cada número se supera a sí mismo y donde nunca se podría llegar a pensar que el cómic llegara a tal nivel de decadencia. Lo más espectacular es la calidad del cómic, ya que comienza a editarse en papel couché y pintado digitalmente. Mientras la DC y la Marvel trataban de hacer lo mismo en Estados Unidos para contrarrestar a la avalancha que tenían como competencia llamada Image, en la misma época, en Argentina, existía un cómic que en calidad de edición estaba par a par con la Image, en incluso mejor. La edición era de lujo, y esto era un mérito para un cómic medianamente conocido, mientras que en Estados Unidos dos grandes como la DC y la Marvel se quebraban la cabeza tratando de aprender de la tecnología de aquélla época. En esta etapa, el Cazador sigue con su cruz invertida, pero ya no tiene ninguna causa por la cual luchar. El persona se va tornando en cada número más estúpido, llegando a un punto en que el personaje no piensa, sólo reacciona. Todo lo hace a través de golpes y claramente se ve que el personaje no piensa para nada. En esta etapa todo está patas pa´rriba, porque todo se mezcla. Ahora las bromas son sin piedad y nadie se salva: Políticos, superhéroes, futbolistas, en fin, todo el mundo es víctima de la irreverencia del cómic. A Maradona se le muestra como un drogadicto cuyas hijas, que no superan los 6 años, salen tomando ron y jalando coca. A Walt Disney se le muestra como un zombie que revive de su criogenización para matar y comer niños. A Menem lo muestran como un inútil completo. De hecho, varios números fueron censurados en su época, llegando a tal punto que a veces los propios editores decidían ponerles una bolsita que decía censurado y advertía que el cómic era para mayores de 18 años. Los dibujos dejan de ser realistas y cada vez son más caricaturizados. El personaje en cada número se va volviendo más torpe y con esto van aumentando las ventas del cómic, llegando a personas que no eran usuales lectores de cómics. Al final de la serie, El Caza ya no se trata de nada, simplemente se trata de reírse de la TV y la farándula trasandina. Y de aquí sale la pregunta típica: Las ventas aumentaron cuando el cómic se volvió estúpido. Esto quiere decir que ¿La gente rescata lo decadente del cómic? ¿O sea que no existe una apreciación o valorización real del Noveno Arte en las personas?. Finalmente la serie se desgasta y deja de editarse en 1999.

ETAPA 4 (2000 – 2001): La etapa más pobre del Caza. Volvió prometiendo novedades, pero la renovación no se nota por ningún lado. Es más de lo mismo y el personaje va cayendo más al fondo. Ahora comienzan a salir nuevos personajes presionados por la contingencia del momento: Bin Laden y Bush se repiten el plato en muchas páginas. La serie es derechamente FOME y se llega a la conclusión de que lo mejor del personaje ya pasó. Además la devaluación argentina hizo muy difícil la publicación del cómic. La serie se termina de editar sin pena ni gloria, para que finalmente los lectores nos quedemos con la mejor imagen del Caza, aquél la de un tipo irreverente y estúpido, pero a la vez con un discurso y una crítica inteligente a la sociedad argentina, y en general a la sociedad actual.

Que el Caza descanse en paz.

1 PEDIDOS DE HAMBURGUESAS CON PAPAS FRITAS.:

Azathoth said...

muy buena critica al caza master, personalmente voy en el numero veinte y algo, en lo que podriamos llamar el inicio de la mejor epoca, personalmente me quedo hasta el momento cuando el cazador viaja en el tiempo hasta llegar a un numero de Fantasia heroica del 7. El dibujo es insuperable y el cazador realmente muestra lo hijo de puta y Antiheroe definitivo que realmente es (o era D:)

Xao :)